jotaytodolodemastambien5

12.12.2007

cerrado por (múltiples) vacaciones

11.14.2007

Gone and back

I could write with your hands. They stare at me and I know how they would drop the line in the movement of times. Not capable of saying certain words your hands will try to scream into the space. I will try to hear. Yet, no matter how I will know it: their way was the sentence I wrote yesterday in the thin book of silence.

S.A.F, gracias.

11.12.2007

Vida

Usted tragaba su aliento de días azules. Por su garganta que alguien miraba atento, se atropellaban las vocales de versos extraños. Su lenguaje era una forma que partía los ojos de cualquiera. Al ejercer el suspiro, sus labios se unían fraternalmente. (Hermano, hermano) Esto no sucedía a menudo. Usted lo sabe bien: sus supiros eran cuestiones de años pero cuando venían, sí venían. Entonces todo transcurría ligeramente, nada sospechoso que lo hiciera brincar o gritar algún allelujah. Quien miraba atento descubrió su pose porque ya todo había cambiado. La garganta permanecía quieta como un silencio oscuro. Usted no tragaba y el tiempa pasaba de reloj a reloj. Un hueso quizás proveniente del adentro, un animalito incrustado con todas sus fuerzas de insecto en los orificios más vitales, un cerrar de ojos que no acababa. Usted lo sabe bien: la vida es un instante profundo.

11.03.2007

Té para dos

para Mariana A.


Nos juntamos a desayunar y las charlas entre nosotras caminan como en una peregrinación. Nunca sabemos qué hay al final de las palabras intercambiadas pero lo hacemos con la fe de los que creen.
Yo la escucho enormemente. Ella me dice cosas que muy pocas veces saca a pasear. Se alivia. Quizás, se alivia. Por lo pronto, siempre pido lo mismo. Un sandwich y que Mariana no calle. Su voz se difumina en torno a un aire que no ha de moverse con frecuencia. Entiendo que cada uno de sus rulos posee historias infinitas y que si ella alguna vez los soltara - o si lo hiciera con más frecuencia- pronto se percataría de ello.
Mariana tiene un don. Como diría Capote, también tiene un látigo. Su don consiste en saber hablar y escuchar como si el silencio le habitara cordialmente. Lo que eso trae aparejado, es decir, su látigo, es todo lo que esos diálogos,dejando de lado al silencio con un cachetazo, le generan. Las letras comienzan a diluirse antes de poder ser entendidas. Sucede lo mismo con el azúcar que agregamos al té. Nace una maraña ante sus ojos, se cuela y Mariana termina sus frases como un "no sé". La azúcar sólo deja el gusto.
Pero ante eso, nosotras aun creemos en ello. Ningún Dios es tan visible.

10.29.2007

carta al hijo de nathalie


Y encontrarnos de nuevo, casi pareciendose a la cinta que volvió en la biblioteca de Ciudad, en aquella plaza donde nos disgustaban las palomas. Y yo tan ciega que no te reconozco -o sí, misteriosamente sí, tus pasos, plaf plaf avanzando con las palomas- Llegando vos, tan alto, hola bonjour, decir qué quieres que hagamos. Yo no sé, je ne sais pas. Pensar que ya caminamos parte de la ciudad y que el frío es inmenso, intenso. Que el tiempo sigue colocándose en el reloj - mierda, tu dices, te ries- en el reloj de Boca J. que compraste en Flórida y seguías burlándote de mi cara de asco hacía eso.
Desesperar a los breves segundos, caminar. Yo te sigo, vos me seguís. Ver a un perro abandonado que cruza la calle y tu dices: ¿Hay muchos? Yo respondo que no, que no pero si quieres llevatelo, pobrecito.
Caminar, toser por Avenida de Mayo. Inglés, español, qué más da, tú me entiendes y ni sé por qué te hablaba de tú. Tomemos algo, dices. Dices también un "pienso que", la muletilla más querida.
Después el reloj en el café, encerrados en un cabina, salir al frío, mi cara roja, mi nariz roja. Un té de manzanilla - no, manzana no- un capuccino como siempre. Dos capuccinos en total, del italiano no. No sabemos qué tiene, es caro.
Contarnos y reirnos. Francés, español. Te olvidaste el diccionario pero no importa. I can talk in English but you won´t understand. Hablas muy bien inglés, dices y mi humildad no se hace presente. Trés bien. Muy muy bien.
La comida, el himno - ¿lo sabes? No, solo puedo tararearlo- Sao Pablo y el peligro, la carne, Maradona. Te ries -otra ves volviendo al tú- como un niño, incluso puedo ver tu foto cuando niño. Y dèjá, dèjá se viene tu perfume, el cigarrillo barato, el pantalón de jean, Desiderata, tu buzo, tu otro buzo gris, un pañuelo made in India, esos detashes. ¿Qué más? ¿Qué más?
Cuando te ries pareces un niño. Lo repito. Juro que puedo ver a ese niño en ca-ta-ra-tas del Iguazú. Quizás nos hayamos visto anteriormente, esas vueltas de la vida. Qué se yo, en algun viaje, en algun futuro.
Yo adoro el sol y vos venis directo de Marseille con 40º y aquí cada cez menos. Hoy no viniste con el cuaderno: eso es grrave. No te olvides. Aunque creo que esta vez escribo yo: Buenos Aires, Av. de Mayo, 18:30. Bonne journée.

10.26.2007

relación

Entonces los miedos cambian, los silencios se unen o los silencios cambian y los miedos se unen.

10.10.2007

printemps

no ahogarse en los tiempos

ellos a una la respiran

la empujan con un amor

poco probable

por las calles desiertas de domingo


ella dice que no sabe,

el silencio es un momento

de reencuentro

donde las respiraciones

diluyen el tiempo


-¿alguien podría callar al tiempo?-


creo que en esos momentos

esta todo lo que buscábamos

solo hace falta

tirar hasta que caigas

y calles

y semáforos

de luces indiquen

que adelante

están las voces que

quedaron de entonces

10.01.2007

sesión +III

A Flora, por recuerdos y tiempos


de qué noche
no despierta
no abre los ojos
sus ojos
de cuántas formas
habría de salir
de decir adiós
quizás
cuándo fue
su hora más cercana
cuándo vió la luz
a la sombra
cuál es
la culpa de
la palabra
del silencio

9.19.2007

Otras son

Algunas cosas fomentan, salen de cualquier lado. Se mezclan. Se vuelve así una parte nuestra. A esas cosas les ponemos nombre -qué breve decir así-. De él, podemos jalar cada vez que las formas que conviven parezcan irsenos de la mente. No culpamos a la mente, al pasado, el tren que se ha ido, la moneda que cae...
No olvidamos un nombre, simplemente enjaulamos las esencias. No es que ellas se vayan, es que la disolución, el silencio, el espacio. Sino el viento, el tiempo. No es el pan, no.
No la letra de cada día.

9.04.2007

Encuentros


Algunas cosas me estan y no me son. Algunas cosas caminan y el tiempo las arrastra. Una las llora (porque una es una marrana, más que nada). Una se queda sin vos y ese pronombre se dimensiona ampliamente, gana terreno y se hunde en tus ojos, las sonrisas, las cosas importantes que las palabras han dicho o han callado. Una corre en los mapas y gustaría de cruzar océanos, calles, puentes y que la facilidad se vuelva espacio.
A veces, una pide helado, encanta al frío, sufre de bufandas, eleva inquietudes. Una escribe sin palabras. Luego, esas no palabras se vuelan, se condensan, se atraviesan y la miran a una de frente. Una se reconoce. Una vida le es y se está. Esa ambigüedad se conjuga, trepa, ahorca, disuelve. Una necesita eso. En frente, no sucede que las calles corten caminos, sucede que el otro se agrupa en la vereda de enfrente. El otro es otro y la mira. Una lo mira y es el otro. Cosas que a veces pasan y a una la sublevan, le quitan el estado de ida, le dan una vuelta.
Una ahora deja, que pasen, que fluyan, que encuentren. Una deja al viento llegar, a una ya no le importan ciertas prolijidades, el tiempo, los encantos.
Una los formula. Una siente que los atraviesa, que la piel le comenta y que una mente escucha. Que así, tal como alguna vez, la voz de las voces llama.

9.03.2007

Las vidas que me pasan: Abhishek

Ahora las cosas no son como antes. No hay más cartas que llegan y ni una se pone contenta solo por eso. Algunas veces he creído que, con esmero y un poco de papeles en blanco, bien podría volver a esa etapa. Todos se jugarían a que no, pero no se necesita más que un sobre, verificar que Abishek siga vivo y las cartas lleguen, aun dentro de un mes, sin riesgo de tintas lavadas.
Él tenía los mismos años que yo en ese entonces. Nos habían unido un lazo cartero, letras pequeñas y alguna que otra estampilla.
Nunca recibí su foto y ya no la espero. Las fotos a destiempo son lo peor, una carece de ganas, los ojos se tuercen, ven menos y además ven distinto. Yo,en cambio, le había adjuntado mi foto con flequillo, una remerita colorinche, una cara de niña exultando de intercambio -y que no se entienda mal, yo solo quería su distancia, un poco de su isla-.
Me lo imagino ahora alto, bien negro con pelo corto y beligerante. Beligerante porque debe ser un pelo específico que carece de necesidad de vientos. Un pelo grave y obtuso.
Quería ser cirujano, tener su propia clínica, hablar creole, el rojo, su cuarto amarillo.
Sus cartas se me rompían en mis manos. Mis manos torpes abalanzandose vez a vez sobre su sobre fino, tan fino como el aire, como una piel transparente que magnificaba las venas del árbol que lo había creado.
Royal Road Baramia. Abhishek era un rey, un pequeño niño rey escribiendo hacia el otro lado del mundo, a una niña que leía R.L. Stine, que el cine y que el pochoclo, que la escuela y el grado séptimo.
Una vez, volviendo a casa alguien dijo que él había escrito y que esta vez el sobre era extraño, con dibujos. Recordé entonces que mi profesora de inglés, la misma que nos había actuado de nexo antes, dijo que Mauricio -donde él vivía- era una de las islas más lindas del mundo y en seguida yo habia ido a contarle a madre. madre,madre, mauricio es la isla más linda del mundo.
El sobre era del niño rey del océano Indico, y arrastraba consigo toda la magia que ello me significaba, un poco de paz y peces atravesados brillantes que traían la carta, una vez más.
En esos momentos, qué poco, una pensaba que el futuro no existía y tenía razón. No había demasiadas perspectivas y eso que una veía mucho mejor que ahora, sin anteojos veía. Sólo bastaba que algo minúsculo pasara por debajo de la puerta, un romper preciso y a tono, nuevas noticias de Abhishek y su Royal Road.
Creo que fumaba. Me preguntó una vez `do you like people who smokes?`. Y eso no quería decir necesariamente eso pero quizás, un hilo, una piedra dejada hacia el cigarrillo. Qué locura que fumara.
Pero no, más allá de eso, de los tsunamis que después habrían de afectar su isla, no había nada más. Sólo el ruido del papel, la invasión cultural allí y acá, ni respectivas perspectivas. Dónde estaba el futuro. Dónde estaba y dónde están las cosas que yanosoncomoantes.

9.01.2007

Las vidas que me pasan: Berta

Berta era de las que uno conoce grandes y siempre son grandes, por no decir antiguas pero no más del límite hacia la no existencia. Tendría pocos años cuando vi a Berta por primera vez y con el paso del tiempo ella era siempre en apariencia la misma.
Según muchos en el colegio, era la encargada de asesorar a las profesoras de plástica, pero nunca creímos demasiado en eso o quizás yo no lo creía y lo expando a los demás. La ultima vez que la vi llevaba bastón y vestía elegantemente como siempre: tacos infaltables con una clase magistral, paso tras paso, siempre oscuros marrones negros grises pero altos, sus trajecitos opacos y entallados en una silueta que no perdía y probablemente tampoco buscara, y su pelo rubio encastrado en un mismo lugar sin una pizca de diferencia. Tengo la cara de Berta presente como la de muy pocas personas. Llevaba anteojos de ver, quizás el arte se lo exigía. Su piel era arrugada pero conservaba una expresión de bondad enorme, su piel le había dejado a través de los años la huella infaltable de la alegría. La alegría había triunfado. Sé que Berta fue feliz, y lo sé como suposición pero también como señal que ahora me alcanza y me hace pensar que sí, que aun sin haber sabido mucho o nada de su vida, cierta invasión privilegiada la acompañaba gesto tras gesto. Puede ser que sus ojos marrones, su boca, sus pómulos ajados pero frescos, livianos, atentos. Hablaba con un tono cálido, muy cálido y su voz era del tipo vibrante que a veces se oía y otras no. En los últimos encuentros, Berta había entrado al aula a decirnos unas palabras sobre el proyecto de arte (porque en mi escuela siempre había anualmente un proyecto donde todos –o los más dados- nos abocábamos, perdíamos clases preparando las carteleras entusiasmadísimos, entregadísimos los menos, aprovechando a safar de lengua o matemática, los más). En esos momentos, Berta y su bastón disponianse a hablar pero sé, lo sé con una tristeza enorme, que no muchos compañeros la escuchaban. Quizás un poco por su tono de voz, que daba a confusión, nos perdía y aun sin estas justificaciones también habrían encontradose otras, por lo cual y en conclusión, Berta no le llegaba a nadie en ese presente, pero quizás ahora, pasado el tiempo una mirada, una arruga, una sonrisa sea Berta. Berta que vuelve desde no se sabe donde, pero regresa a felicitarnos –tal como solía hacer-, a escribir una nota positiva que alguien seguramente tendrá y no lo sabe o a caminar por ahí siempre con alguien a sus costados.
Una pena que no la escucháramos. Sé que esa mujer sabía mucho, también que era muy dedicada y que su papel en nuestro colegio no estaba muy definido. Algunos pensábamos que era asesora, psicopedagoga (¿o esa era Nilda?), instructora, o quizás meramente la visitante Berta, privilegiada por sus años y acompañada aun por su mente.
Berta andaba en las sombras, según nuestro imaginario de pequeños alumnos. Era como si estuviera y no, como si la recordáramos con cariño y por qué no decirlo, con un poco de gracia, pena y mezcla de cosas más.
No había en realidad una relación conformada, salvo su existencia desde algún lugar, quizás controlando ciertas cuestiones. Solo una imagen, un fantasma del cual sabríamos a veces, muy pocas.
¿Cuál seria la alegría de Berta? ¿Qué habría detrás del bastón? ¿Cuántos años tenía y cuantos tendrá?¿Seguirá teniendo años? ¿Se tienen años cuando ya uno no los puede contar?
Uno siempre siente esa certeza de saber para qué existe alguien en la vida del otro. Una presencia configura inmediatamente un lugar, una función definida. Como si de todos los universos, el nuestro debiera decir vos sos el maestro, vos la amiga, vos el jardinero, la directora, la señora del micro, y así. La posición extraña de una persona que estuvo, y por tal razón, se asentó en el mapa inquieto e inconstante de nuestra vida, sugiere que se le encuentre el espacio. No importa el tiempo. No importa si ayer u hoy, si hace 10 años. Berta ¿dónde iba Berta? Le asignábamos lugares, posiciones administrativas y nunca sabremos realmente para qué estaba, para qué venia a vernos de vez en cuando, qué le atraía, si era su trabajo o qué. Uno busca la certeza, uno debe ubicarla. Por eso pienso y pienso en ella, claro. Por eso imagino, supongo, me conformo o ni siquiera llego a.
Berta difuminada a través de los años, vuelve con su presencia a ubicarse entre el olvido y más acá. Sale del pasado a vengar que no hemos de nombrarla como a los demás profesores porque en realidad no sabemos si ella lo era. Sale a delimitarse o nosotros a darle lugar –quien acciona es misterio también-. Berta y su felicidad y su bastón claman un espacio inmóvil, un hueco ya no llenable, un poco de la atención que no se le fue dada ahora que ya tiene voz, que es la voz del pasado.

8.28.2007

Su boca transformandose en hilos precisos que entretejían las palabras modificadas. Su cara de hombre niño / niño que es hombre a cada momento. Esa sensación única de verlo en su vida de pequeño estando ahí en frente y un té.
Sus ojos revoloteando. Su risa. Se ríe cuando algo sobre mi y sabe que no me gusta y sabe que no me gusta tampoco el silencio que sigue. Lo que importa su risa desigual, brotando en cada momento de desentendimiento o de pérdida instantanea. Sabe que nos perdemos y ese instante es colosal.
Su cuaderno pequeño. Él escribiendo en frente mío, tornando sus ojos llenos de humo y más humo. Sus cigarrillos en mi mano de salvavidas. Y en qué piensas, decía. Él decía tu dices que hablo mal pero todos dicen que hablo bien y se escondía y yo me escondía y decíamos tengo 4 años. Pero estaba perfecto. Nadie sabía que íbamos juntos, no acepté tener tu hora y solo los ojos eran cómplices de lo franco-argentino. Su andar preciso. Ten cuidado con los autos, con los colectivos que van tan rápido. En qué piensas. Pero una sin respuesta, no sabia que decir porque enseguida todo se desparramaba y juntarlo era incordioso,como molesto. Entonces no pensaba en nada frente a él, solo lo miraba y quizas sentía que llegaba alguna letra. Trataba de asir el hilo, pero no había hilos. Y Alellujah!
Sus ganas de andar por todos lados, todo el tiempo. Porque una se despojaba tan facil, porque todo -yeratodo- funcionaba tan solo. Oh el tiempo.
Debo irme. Debes irte, sin hablar rápido te lo digo, debes irte. El sol yéndose, la lluvia, el cielo, el frío, la cabina, el calor, las horas, el colectivo, los cigarros, los escalones, su nombre amplio, su antipoda, mis dientes vampiro, mis manos frias, sus manos no frías. Su cara niño hombre. Cómo no sentirte. Cómo no escribirte.

8.16.2007

rápidos a algun lado// sesión II

55555



Revuela

los vientos:

ellos son

los que irán

a venirte



Encuentra

una pizca

que subyuga

hasta los futuros



//////six



la falta de luz

de las transparencias

de la noche

lo inmenso

de la boca aquella

que soplabame

lass palabras

en la espalda



tomar de a poco,

tanto

saber darte

tan poco



qué se yo,

ahora

huelga decirte

que mi silencio

te venera

hasta los gritos



/zed



No caben

aquí

más certezas,

deja el espacio

en blanco,

tiralo



vendran a

quedarse las

otras palabras

8.13.2007

incertidumbres

si para
perfilar las palabras
hay que darlas
vuelta
en un carrousell

si no dicen o
si se emancipan
del silencio y
no es breve
-si no hay tiempo-

cómo poder tomarlas
si es preciso
que aquí cerca
digan lo imprescindible
-sólo eso-

y sus caras brillan
al borde de algo,
mirada locuaz
que cómo callarte

y si el fondo
no es el fondo
y si nunca hay más
y si hay siempre

7.29.2007

los encuentros lejanos

Si yo callo
en lo hondo
del tiempo
es porque
una palabra me respira.

-la misma que camina
por mis oídos y
me da
finalmente
el olor
humano-

es probable que algún
día me lata
me engendre
o me cuente
que hacia yo
del silencio

pero todo habrá
acabado,
ella
ya no me
respirará.

Así diré
con más letras
de las que conoces
a aquel aire
que espera
y
expira

7.26.2007

Y el silencio

Mira, lo que yo buscaba era la palabra perfecta. Pero he dicho tanto que ahora me disienten, me dicen, me callan.

7.19.2007

rápidos a algun lado

/1
nunca debí escribir
sus nombres
en renglones
ahora las letras
me caminan
me arañan
la cara más deseada

//2
en fila,
una tras otra,
dejarlas fluir o
quitarlas
de la línea,
persiguiendo
una noche
de silencio
lleno

///3
Imagino
que los bordes
te han cercado
y es por eso,
solo por eso,
que has decidido
alojarte
más adentro
de lo adentro.

///la gare. llegada. abajo.chau.

6.27.2007

Lo oscuro no ha dejado decrecer

Yo sé del silencio.Pero no porque lo conozca (no tanto) sino porque lo creo. Lo creo atento, atestiguado. Lo creo vestido de blanco. Lo creo lo invento lo pienso. Oh tanto lugares ocupados y su presencia inmóvil como alma de mundo, como sombra de muerto.
Alguien ha hablado de él. Lo hablan todo el tiempo. El silencio fue creado para hablarlo todo el tiempo. Lentamente, desde el detalle de la nada, desde la inexactitud compleja prolija ajena.
Lo joven de su lengua se convertía en ataduras extremas, sogas y dientes creciendo. Adentro.
Los pasos del silencio son breves. El vestido es blanco. En seguida una letra cayendo, una fonía aumentando las voces y ----

6.18.2007

AGUJERO

Lo que existe sirve para ser
poseído.

Lo que no existe sirve para cumplir una
función.

(Lao-Tse)

es menester
que la soledad
se diga por su nombre
de silencio eterno

No oigo el azul,
no toco la suave inclinación
de la mirada
no veo tu grito interno

es menester
que se diga
lo imposible
lo intangible
que se diga
la nada

6.02.2007

Auxilios

Mente
ten piedad
de nosotras

-Quien pueda
pedirte
así-

No queremos
el silencio
pero tampoco
el revuelo
constante
de las letras
desacomodadas,
de los espacios
salidos
brevemente
de lugar

No pedimos
sino al
dios
que alojamos:
desbórdanos
hasta la
superficie

Flotamos adentro,
donde toda marea
es pulso
aquejido
de rumores
inversos

-¿no sabremos
el silencio?-

En el borde
del ser
interno
corremos
juntas
hacia
alguna
cualquiera
luz.

Di
que basta
que es suficiente
que una paz
inédita
nos hará un lugar
-o quizás un tiempo-

Deja de revolcarte
en esos mares
internos
Abandónanos
en una orilla
hasta cuando
creas que será
siempre.

5.16.2007

même

soy tan joven
que hasta las palabras
salen verdes
To Ele, my dearest

Quiero ver a mis palabras
cara a cara
encontrarnos,
ponernos un poco
de acuerdo o
quizás
pedirnos perdón o
decirnos gracias
sin motivos
explícitos
pues ambas
nos hemos
hundido juntas
en los pliegues
inclusos
de las formas
particulares

Tomar una a una
y metermelas en la boca
para ahogarlas
- y el silencio -
profunda cavidad
donde la nada
entrará
- adelante -
en la vida
interna
allá
quiensabedonde

Hacerlas nacer
lentamente
frente a una hoja
- bienvenidas -
Dejarlas ser
con un poco de tinta
hasta demolerlas
con contenidos
- tratar siempre tratar-
hasta un fondo
vacío.
- y el silencio -

Volver a soltarlas
en un aire
implosivo
que te encierra
que te priva
del camino
extenso

Las palabras
se han ido
con algo.
Aquí yace
todo lo demás.
-

5.08.2007

una sola certeza

/Apareciendo desde los tiempos, nuevamente vos. Con la sensación impoluta de lugar; de significado constante aun en la desaparición. Detrás de esa confluencia de personas, quizás como en una película con un final más o menos feliz.




/No entiendo estos caminos. Tampoco veo demasiado tu cara a la distancia pero te sé. En pocos metros, con siluetas semejantes vos y tu fantasma desperdigado se unen para hacer de esta escena una risa. Probablemente no nacida de otro lado más que desde el fastidio o la impunidad de la distancia.




/Balanceos y las personas tapan tu cara como lo hizo el tiempo, como lo hace el humo, como lo hará la indiferencia. Tengo todo a favor. No me queda otra salida que pasar a tu lado ,como huyendo y con enormes ganas de gritar. No sé qué; pero librar la tensión de un juego de balanzas que parecía no tener fin.




/Pensaba en que podía estar errada: confundir personas, siluetas, sensaciones. Pero un fantasma, el tuyo, estaba ahí. No había excusas.




/Tengo tu mirada. Ahora debo llevarla como un peso o convertirla en pluma. No opto, simplemente actúo. Tan cerca (nos) otros. Quiero salir.





/Pido permiso. Me siento tan tenue; tu fantasma me ha consumido brevemente. Llega la estación y hay luz. Ya no te veo.

4.28.2007

Tres

Way things are

Sensación de
haber ido
adentro
de haber
desalojadose
una misma
a costa de
un caudal
de palabras
en esta vida
saliendo

Infusión

Balanceo indómito
que condenaba a
la vida
a moverse con ganas
a soltar las manos
del destino innombrable
y
tomar una lapicera
que pueda sostener
(des) equilibrios

Desde el silencio
A V.
"Write about what they tell you to forget"
Un dios endógeno
llena este
mundo tuyo
de agua
para ahogarte
del peor dolor
Pero no.
Absorbes cada
gota como
una flor
para la vida.
Reservas tus ojos
para el mar,
donde al entrar
despliegas todo
lo que estaba
-adentro-
Te confundes
con el azul,
te amontonas
de a poco
para volver
a juntarte.
En esas letras
que dedicas
al silencio
-cuánto hay allí-
y que recorren
tanto más
que el aire mismo,
llegando a una mirada
donde el ciclo del agua
empieza
nuevamente.
Inevitablemente.

4.22.2007

las vidas que me pasan (I)

/E.

El juego, una vez terminado, consiste básicamente en dos extraños que alguna vez han chocado manos, por decirte algo.

Ese es el destino que se nos impone, saludándonos en pocas ocasiones luego de, como dos personas educadas que somos, como si un puente nos hubiera congregado por un minuto mejilla con mejilla y luego más abismo.

Es verdad, la vida no suele darnos chance de no recordar y todo presente pareciera poco para tal pasado. Vos decías que uno debía olvidarse de las cosas, pero no te creo y no te sigo en eso.

Me pregunto dónde estará mi aro perdido y encontrado vergonzosamente en tu habitación. Sabrás que poco tiempo después habría de perder el otro, y que esa pareja al igual que la nuestra, estaría a millas de distancia ya para siempre.

A veces te recuerdo como formula perfecta de la tranquilidad, de la comodidad que tanto buscamos y claro que encontramos; como el niño lindo que eras a los 10 años y luego a los 17; o bien como una golosina que ingenuo mandabas a darme en una clase de gimnasia.

Sufrimos (por así decirlo y exagerando las posibilidades de la palabra) las burlas típicas de los compañeros del colegio que presentían algo en esa etapa donde también nosotros éramos parte de los que jugaban a decir amor y sentirlo de la forma más grandiosa. No teníamos esta conciencia atroz de cuerpo y mente, sino que nos limitábamos a lo esencial, a lo ingenuo y lo niño.

Tu madre te iba a buscar todos los días al colegio, la mía también. A veces venían con nuestros respectivos perros, esos que después por ejemplo, tratarían de suicidarse por una escalera que conducía a tu habitación (hablo del tuyo, el mío siempre quiso vivir).

Parte de nuestra infancia y adolescencia nos odiamos mutuamente. Yo despreciaba esa cadenita con un dije corazón en la que habías gastado todos tus ahorros, o al menos así me dijeron mis informantes en ese entonces. Vos formabas parte del grupo de compañeros que no me querían por una razón o por otra. Pero luego borrón y cuenta nueva, palabras, momentos que serían meses, quereres. Eras divertido, sonriente (de hecho, yo había descrito tu risa minuciosamente), eras la causa y el efecto.

Qué se yo, te quise así.

4.12.2007

lectora


No ser tan intrincada para


contar las cuestiones del hombre.

Machacar a jirones

las fauces de las letras

Verter,

entrar en ellas

con el gusto de una

curva

abriéndose,

tan inquieta,

tan puente a cualquier

lugar

desde donde los ojos

miran a través

de otros lados,

muerden desde las sombras,

destruyendo tintas

que secan

los tiempos.

4.06.2007



A cuánto tiempo

la distancia de tu olvido
y esas maginitudes
confusas inexactas
del lenguaje

A cuánta luz
tu sombra
acotando esos límites
profusos
de visiones de
línea tras líneas


No oigo sino esta voz
(vos)
que muere al aire
del hueco
adentro

4.01.2007

implicancias

brilla tu pelo astuto
y las manos me saludan
a lo lejos
como un punto
blanco
viniendo desde el vacío
en la noche de la avenida
oscura


así estas
repleta


huelga decir que
nos une
el color de los ojos
a la luz
el ruido de la mirada
intensa
absenta
de los murmullos
de un mundo secreto


así estas
ausente


como un telon
que cae
cae
cae
así hasta llenar
los pasillos lúcidos

soltar los ojos
tampoco
cerrados
dejar las manos
mecerse en las líneas
abiertas

confluir en
las levedades circunscriptas
a las palabras
donde el encuentro
es entretejido de
sentidos


así estas,
absuelta de
todo anclaje

3.27.2007

Tampoco tiempo. Tan poco tiempo. Igual así, con algunas horas de menos por desgracias propias tan pero tan mías, te quise. Y el pasado viene a colación de esta cinta nomeolvides que en realidad no tiene sentido. Pero, que se yo, en las esquinas donde esperabas vos más que yo (siempre tan poco tiempo), o la lluvia y el verde del pasto del jardín de casa por las noches...


(El perro ladra. Mi perro ladra compulsivamente. Extraña y compartimos sentimiento)


Hay en mi vida un personaje (porque no es más que eso) que se llama Simón. Y este Simón entra en los corredores de Av. Pueyrredón todo el tiempo y una rie sola, sola, sola,sola,sola. Aun con Simón ahí caminando en frente, llamando por teléfono, pensando en su mujer, tropezandose con una baldosa que no vio venir. Está en todos lados cuando el 132 pasa y dobla por Córdoba y a mí me duele más que nunca el cielo tan gris...No te dije que usé tus palabras para formar las mías. O en algún punto sí lo dije, te pedí de las tuyas. Pedí tantas para escribirte que ahora me sobran y no sé cómo dejarlas así tan levemente. Tan levemente. Plaf: gota al suelo.


(Mi perro no te ladraba y eso era una buena señal. Mi perro te quería)


La obra de teatro sigue allí, con una espectadora menos. Esa soy yo. Soy la espectadora de menos en la sala de los sillones. Vos tan duende ( y si te sonreís que sea con amor, con comprensión a la niña loca y a Simón ) y yo tan verdosa echando raíces futuras.
No sabía nada. No sabía dónde estaba parada ni a dónde iba a caer. Pero no caía, aun asi tan leve.


Si vos me vieras capaz no me reconocerías. Estoy un poco parca, me falta la sal y la azúcar también. No es que sea un mate, o un pan con manteca, pero entendemos que


(Basta de sonar el teléfono)


Let´s forget that nothing last forever, dice alguien secretamente.

3.18.2007

envuelta así

Explicar con palabras que aunque el tiempo, el olvido y el recuerdo, las lluvias del verano o el frío al lado del fuego, que aún todo eso y más no modifican los preludios dichos al viento, los oídos puestos a disposición de estas, que como tales tienen la posibilidad de traer y encontrarme de vez en cuando.

Intento recurrente de volcar y hacer un pozo que vaya más allá de los renglones o el papel.(Allá, con un dedo que no señala pero sabe que el dedo indica ahí)

Que viva más acá de la eternidad para prolongarse como una cinta infinita.

Encadenarme a la idea de que las vocales y los acentos habrán de perseguirme después de una puerta abierta y el viento. Aun cuando quiera escapar de ustedes (desde dónde y cuando ustedes) no podré ya con las voces, los intentos de la mente presente o ausente. No podré y estará bien que se materialicen deslizandose con el peligroso poder de lo dicho, de lo expuesto, de lo nacido.

Cargo ya con todas tantas (desde dónde y hasta cuando ustedes) a veces más reveladas, más contenidas. A veces desde el silecio infame que todo lo dice, desde las claves que solo sabemos nosotras.

Y ya las trato como si acabaran de amanecer de una noche incómoda, donde revolcadas intentan llegar al orden, a la tinta negra, al cara a cara.

Oh, dios mío tan mío, gracias.

3.14.2007

es menéster

Pocas son las ganas de intentar dormir. Deslizada hacia otro mundo donde mi nombre quizás tenga el significado de mi nombre, haces nacer (y te culpo a tí, te lo debo) toda esta cantidad de hojas revoleadas en una cama sin sueño.
Quizás nunca lo leas y en poco tiempo seas otro recuerdo más cual sonreir con la complicidad de los no-olvidos dejados al viento.
No sé en cuanto se acabará esta lapicera pero presiento que poco.
Y aunque las expectativas esten demás y el futuro impredecible, siento esta necesidad de que el presente te cuente mi verdad.
Cuanto de vos, el que eras,en mí. Reconocido en el fondo del mar junto a otros tesoros que en su debido tiempo solo fui acumulando, que se juntan ahogados a buscar burbujas y un poco de aire. Y a veces algo y a veces, algo más.
No hay mejor forma de evocarte y aunque no lo creas, sí. Sí este agradecimiento, sí esta aceptación del camino y otras formas de afirmación que se enconden de a poco, o aparecen súbitamente.
Ya ves que las puertas se abren cuando el que golpea se ha retirado y nadie puede ganar nada ya. Pero desde este lugar te escribo con cierta negación al desapego, con una estela anacrónica de sentimientos sin pensamientos, con letras para tirar al aire y jugar con ellas.

3.11.2007




Un poco esto de saber que es de noche y que los números alguna vez podrán traerte aquí al lado, como solían. Cortar. Dejar que el hilo del silencio se teja solo hasta que aparezca un vacío que buscas acrecentar. Y así, pensando que el tiempo no se mueve, que las agujas son meras contradictorias de una ley física no descubierta. Y que nosotros, los únicos itinerantes, interpretadores de voces en un mundo que no dice sino las palabras, alabaríamos cualquier forma de encuentro o desencuentro, quizás descubriendo las maneras que aún no se saben y que probablemente nunca se sepan. Pero intentar.



Y cómo nos gustan ellas en todos los momentos, y vos hablando tirada en la cama o en algún almohadón que ya no soporta esta cola pesada de cada día. Dejando que un color sin nombre nos atraviese esta mirada impávida. Sabiendonos cómplices de una burbuja que muere y nace otra vez.


De cuan poco nos sirven y cuánto volvemos en todas las veces. Nos escribimos, nos hablamos y basta de filosofía del lenguaje. Llegar al punto y saber callar también. Mirarte es también cerrar los ojos, no escribir ya, no dejar que un mundo vuelva sobre mí sin al menos un segundo de vos.
Y qué estoy diciendo...


3.02.2007

destino de las palabras

Puede ser que tengas razón y verdad. Otra vez más: "No aceptar otro orden que el de las afinidades, otra cronología que la del corazón, otro horario que el de los encuentros a deshoras, los verdaderos"*
Y asi, tu salida ( desencontrándonos entre ríos, tiempos y alguna que otra montaña ) no implique ese lazo roto, esos cordones desatados...Porque ya ves que el pie siempre busca su zapato en cualquier diferencia horaria o mental.
Y que aquí, así, letra tras letra, sentada en un almohadón traído de El Corte Inglés, a cuántas deshoras infiltradas, te busque con sensanción de debido encuentro, de línea y voz(s) o esquina porteña.
(Cuántas comas para decírtelo, no sé)
En la junta verdadera de los seres se quemarán todas las palabras demás. Pero ahora, viviendo de formas simultáneas, en diferidas intenciones y cómo decirlo : desde Adán y Eva y Eurasia...Ya no sé.
Tanto tiempo hasta aquí. O hasta allá.

*Julio Cortázar, el de siempre y el de nunca en un poema de Salvo el crepúsculo.

2.28.2007

propiedades





Siempre has tenido, niña de mi alma, esa cualidad de volverte una zángana y de golpe, una ternura asaltante, una visión, y volvías a ser mosca.

2.27.2007

esa puerta

esa puerta desde donde vos salías, y él salía y yo salía. Esa que no cerraba ni abría fácilmente. Esa que al fin, me cuesta manejar previsiblemente y quizás todo se trare de una metáfora, pero no. Es real que vos no querías cerrar y que yo, con un cuerpo de niña de crecientes sentires, veía la hora y era tarde. Cuán tarde ya no lo sé porque ahora esa palabreja es más real que nunca (abarca mis silencios)

Duele haber valorado después de. El aplacamiento al que me someto (porque soy YO) cuando no debo...todos los errores juntos que no te has llevado en ninguna valija.
esa puerta desde donde una y otra vez íbamos y llegábamos. esa puerta donde tus verdaderas manos quedarán, desde donde tus ojos al alba...
-en qué parte de todas las partes estarán las llaves-

2.21.2007

el ido.

Vos. Nunca lo sabrás pero yo, y este cuello que fue tu amigo y estos ojos en los que nos miramos tanto o tan bien. Mi levedad fue tan insoportable que ya no puedo perdonarme. Tiene que ver conmigo, siempre fue así. Con un si tan no, con un no tan sí: con esa necesidad indiscreta de que estes sin que yo tenga por qué aparecer. Que sea un fantasma al que vos busques y que de pronto, algun día en una esquina nos crucemos. Delirios.
Probablemente, no me leas. Está bien, no merezco menos.
Hoy es a veces silencio, a veces letras que vos y yo sabemos. Y si, también ganas de llorar por haber dejado que el tiempo haga lo suyo. El tiempo lo hizo y no fui capaz de oirte. Te vas y listo.
Y esa palabra última demás.
El 26 de abril, adentro de ese teatro, sí que voy a recordarte. No están bien las distancias, no lo están cuando es una quien se encarga de dirigirlas y cuando, del otro lado, hay un ser que también puede y debe actuar como sienta. No soy el centro, ni el ombligo, ni el mundo.
Probablemente relea tus regalos en forma de letras, me acuerde más que nunca de vos.
No gustan las despedidas. Esta no es una, o si. Pero es excesivamente tarde: ya ves que nunca llegué a tiempo.

suficiente.

estoy cansada de ser una pelotuda en jota mayor.

(ganas de llorar. Luego, aplausos)

2.19.2007

nobody said it was easy


/ hoy no tengo ese tipo de palabras públicas.


/ un poco ganas de juegos de mesa por la tarde y quizás una película en donde lo que más vale es sentarse comodamente en algún lugar, ponerse los anteojos y darse una vuelta de hora y media por otros lugares.


/esto de cortarse el pelo una misma y tratar de que se note cada vez menos lo disminuida de mi cabeza (entodosentido). tanto no escribir me afecta. llega el tiempo de la lectura (recomendación tras otra).


/me encanta hablar contigo de los viajes y de las cosas que hemos hecho. sucede que los detalles emanan al instante como si lo demás en realidad fuera lo accesorio. por lo pronto, cada uno a su tiempo dirá por dónde, cuando y cómo. en voz alta, reir. ¿ o la risa no tiene esos volúmenes?


/si ella viene a buenos aires, gira por la ciudad. mucho san telmo, un poco puerto madero, la boca ...esos que son un must aunque una no,pero bueno. me entusiasma la idea de abrir caminos. teatro y museos. quiero.


/la clase 1 de swing estuvo buenísima. además, todo tan no improvisado que salía de los cánones de mi persona. qué más da: fue la mejor decisión en muchos días. corriendo por caballito, saltando los semáforos, un 26 y la ayuda para llegar. creo que morimos de ganas de bailar un poco mejor. principiantes.


/¿no crees que hay e-mails recibidos que son de antología? ay.yo sí.

2.14.2007

B.A.

tampoco estaba pasandola mal antes.

1.26.2007

1.24.2007

1.23.2007

Back in B.A.

Verdad/


Un igual a una no existe. Y si lo hubiera, la suma no marcaría la diferencia. Al fin y al cabo, no aportaría más de lo que una es, dos veces. Pf.

Things to do/


Volver a Santa Rosa city. Me hizo TAN bien.

Un tal Lucas/


Cómo de pronto un nombre cualquiera comienza a tener la importancia de un ser (y bien cuttie!)

Santa Rosa/


Conocí la ciudad desde adentro. Con sus nombres, su cualidad de mundo-pañuelo, su característica de pueblo a pesar de todo. Aprendí desde su desestructura a mi relajamiento.
No me molestó (es más, hasta me copié) su forma de nombrar con el artículo delante del nombre.
Fui tan poco turista que me encantó.

1.12.2007

al fin

me voy al campo. digo así pero nada que ver: me voy a santa rosa, la pampa. todo junto y alargado como ese nombre de ciudadqueyopiensocampo


muchas cosas:

una amiga me dijo: ¡inesperado! sí, sorprendente que haya dejado el mar pero no lo dejé. sólo iré un poco más tarde, para ponerle la frutilla (desde el año pasado, debería decir, me gustan) al verano.

mi peluquera contó que alguien de su familia vivió ahí y que la gente es muy buena, lo cual me da más ganas de ir. porque para gente mala me quedo en baires (ilusa/ilusa/ilusa). grr.

maricruz me espera en la terminal de omnibus y ansiedad: ya quiero llegar. para el viaje llevo una correspondiente mochila con marguerite, música de jorge y joaquinito, lapicera + cuaderno necesario y algún poco de sueño de estos días en que descalibré mi dormir.



deseos:

que no haga tanto calor (o que haya pileta cuando lo necesitemos)

que pueda escribir más y mejor

que me acuerde de los cumples que vienen (A. y V.)

que todo sirva

1.11.2007

tarde de hoy.

Nos tiramos en los almohadones con todo el peso de nuestras historias. Caíamos del primer piso y en el fondo, ahí abajo donde nadie llega tanto -donde no llega más que una Ele y una Jota- confesábamos eso de querer volver a la ingenuidad, a la infancia de las muñecas y sus casas, a las burbujas placenteras que nos habían armado y aún nos arman. Pero la realidad: un poco cruel y lastimosa, breve y punzante, nos iba a romper de muchas de todas las formas.
Está bien. Desdramaticemos.
Eran y son demasiado simple para contar todos los enredos, las peripecias, las vueltas y contramarchas que hemos pasado. Pero,claro, vivirlas, sentirlas gravemente y sobrepasarlas con no tanto aire, es otra cosa.
Todo puede tener un orden y un sentido, la cuestión es encontrarlos y que todo sea digno de eso que suponemos.
Nos quieren el lodo y el mar juntos. A dónde caeremos.

1.08.2007

Pensamiento a raíz de.


quiero ser tu casa.
La puerta, la llave,
la ventana
el primer piso
el jardín donde por las noches salimos a cantar
el segundo piso


quiero ser
la escalera
(uno, dos, tres...así hasta diecisiete)
la cocina en donde todo sale rico,
en donde todo se hace y deshace



la terraza que no tengo yo
pero vos sí,
las plantas verdes desde donde
nacen
las flores
en todas las estaciones del año


aún en el sol
aún en la noche
y así
siempre.



Quiero ser tu casa.

1.07.2007

Así lo creo:
las verdaderas
más puras
de este mundo
excedido de las palabras,
las dirá
[el silencio]

1.04.2007

lo que hiciste el verano pasado

en días del pasado es mucho más fácil ser certero con nuestros actos.Pero también se complica el no hurgar sobre ellos como si hubiera más, como si se pudieran encontrar más indicios de las acciones cometidas.

nostalgia.