jotaytodolodemastambien5

2.20.2010

Cosas así

A veces creo que la vida marca sus caminos a través pequeños gestos. Esos caminos se convierten así, y de alguna manera, en lugares donde ocurren los movimientos esenciales de una vida y desde donde, después de cierto tiempo o memoria, algunas cosas comienzan a verse desde otras perspectivas que las resignifican.

Me refiero a los gestos. Guías que marcan el momento preciso en que uno presiente que eso es correcto, cuando hay una seguridad muy íntima de que aquello que sucede tiene una trascendencia mayor a la media.

Ocurrió una noche en Cambridge cuando vi que él hacía un movimiento específico que sigo viéndolo aún hoy. Puedo olvidarme del nombre del lugar, de cómo estábamos vestidos, de qué día era, pero no puedo dejar de ver sus manos posicionadas en frente de su pecho, como un baile.

Pasó el tiempo y él cambió mis momentos de una manera bien singular.  Tiempo después, otra noche de este lado del océano, una persona volvió a hacer ese gesto. No se llamaba igual, no se parecía, no esperaba nada de él y nada tenía que ver con mi vida entonces. Pero vi ese mismo movimiento sutil de sus manos que marcó una vez mi camino y lo supe. De una forma muy velada, casi invisible, algo en mí entendió un mensaje. Y ese mensaje, con el tiempo, me dio mucha felicidad.

Como una cadena de positividades, una se deja llevar por esas cosas. No de una forma activa ni ciega.  Son como un código que aparece y desaparece en segundos, una no lo espera pero lo captura y lo amarra en cierto lugar.  Puede que no se note en el momento, que una hable otro idioma o silencio.

Así suceden cada vez y no son descifrables más allá de quien los cree o tiene sentidos para ellos. Pero cuando las uno en ésta, mi historia, llego a creer que eso es y será magia.

2.14.2010

Vista de la vejez

 

Ahora tu pasado está tan cerca

que abrís la boca y te salen

los tiempos aquellos

¿Quién ha de respirarte

cuando sea mañana?

 

(Escribe,

antes de que sea tarde)

 

Qué dirás de vos misma

de tus ojos

de lo que había

( y hay, ay, ahí, ay)

Detrás de ellos

surcando tu voz

A cada instante

amarrándola

con una soga desolada

 

Qué dirás

del poco tiempo que te queda

antes de gritar

 

Dirás algún día que tus manos

recorrían realidades

Dirás cuáles

Dirás su cuerpo y lo recordarás

a colores emergentes

 

En algún momento

saldrá su voz

que ahora es tuya

Y en ese compendio

percibirás que el olor

del pasado cala tus narices

 

Todo es el tiempo

Todo es todo el tiempo

O todo es cuando vos

decís tiempo y basta

 

Te encantan ahora algunas palabras

¿las olvidarás?

Sonarán ellas también a soga

que amarra o las dejarás

partir

 

No sabes,

hoy y ahora

Hueles tanto a ayer

 

Escribe

hasta la luz de apague

y no veas nada

más que tus manos

en danza

bailando hasta envejecer.

2.10.2010

Letras dónde

 

Lo que se escribe es lo que llega. Pasa el tiempo, pasa el espacio y las letras flotan en algun lado (¿dónde ir?) Una camina por la avenida y siéntelas ahí al oído, al alcance de la mano tan cerca, semáforo, se fueron.

Una debe pararse con el viento o sin el viento y ver como ellas se van rimbombantes en busca de alguien que sí tenga un cuaderno, una lapicera, un clic rápido que las integre y las haga tan visibles como sus pares tantas.

2.03.2010

Algún lugar

Debe ser terrible y sin embargo debe haber algo tan adentro de ellos , que es todo lo que inunda sus ojos cada mañana y es la vida. Además del sol, el fuego no se extingue del todo y caerán en breve, con los vientos algunas de las ruinas que han dejado los bombardeos. Los niños juegan en los escombros y ese piso que ahora pisa uno de ellos habrá sido parte de la huella de un alguien de su misma edad, alguien que ahora yace vaya a saber dónde. Los niños no piensan en paralelismos de vida, en reclamos internacionales o cartas a enviar. Hay algo dentro de ellos, un tesoro enorme que ninguna bomba hará explosionar. Y aun juegan en la plaza, llena de polvo, a la hora del atardecer final.