jotaytodolodemastambien5

4.28.2007

Tres

Way things are

Sensación de
haber ido
adentro
de haber
desalojadose
una misma
a costa de
un caudal
de palabras
en esta vida
saliendo

Infusión

Balanceo indómito
que condenaba a
la vida
a moverse con ganas
a soltar las manos
del destino innombrable
y
tomar una lapicera
que pueda sostener
(des) equilibrios

Desde el silencio
A V.
"Write about what they tell you to forget"
Un dios endógeno
llena este
mundo tuyo
de agua
para ahogarte
del peor dolor
Pero no.
Absorbes cada
gota como
una flor
para la vida.
Reservas tus ojos
para el mar,
donde al entrar
despliegas todo
lo que estaba
-adentro-
Te confundes
con el azul,
te amontonas
de a poco
para volver
a juntarte.
En esas letras
que dedicas
al silencio
-cuánto hay allí-
y que recorren
tanto más
que el aire mismo,
llegando a una mirada
donde el ciclo del agua
empieza
nuevamente.
Inevitablemente.

4.22.2007

las vidas que me pasan (I)

/E.

El juego, una vez terminado, consiste básicamente en dos extraños que alguna vez han chocado manos, por decirte algo.

Ese es el destino que se nos impone, saludándonos en pocas ocasiones luego de, como dos personas educadas que somos, como si un puente nos hubiera congregado por un minuto mejilla con mejilla y luego más abismo.

Es verdad, la vida no suele darnos chance de no recordar y todo presente pareciera poco para tal pasado. Vos decías que uno debía olvidarse de las cosas, pero no te creo y no te sigo en eso.

Me pregunto dónde estará mi aro perdido y encontrado vergonzosamente en tu habitación. Sabrás que poco tiempo después habría de perder el otro, y que esa pareja al igual que la nuestra, estaría a millas de distancia ya para siempre.

A veces te recuerdo como formula perfecta de la tranquilidad, de la comodidad que tanto buscamos y claro que encontramos; como el niño lindo que eras a los 10 años y luego a los 17; o bien como una golosina que ingenuo mandabas a darme en una clase de gimnasia.

Sufrimos (por así decirlo y exagerando las posibilidades de la palabra) las burlas típicas de los compañeros del colegio que presentían algo en esa etapa donde también nosotros éramos parte de los que jugaban a decir amor y sentirlo de la forma más grandiosa. No teníamos esta conciencia atroz de cuerpo y mente, sino que nos limitábamos a lo esencial, a lo ingenuo y lo niño.

Tu madre te iba a buscar todos los días al colegio, la mía también. A veces venían con nuestros respectivos perros, esos que después por ejemplo, tratarían de suicidarse por una escalera que conducía a tu habitación (hablo del tuyo, el mío siempre quiso vivir).

Parte de nuestra infancia y adolescencia nos odiamos mutuamente. Yo despreciaba esa cadenita con un dije corazón en la que habías gastado todos tus ahorros, o al menos así me dijeron mis informantes en ese entonces. Vos formabas parte del grupo de compañeros que no me querían por una razón o por otra. Pero luego borrón y cuenta nueva, palabras, momentos que serían meses, quereres. Eras divertido, sonriente (de hecho, yo había descrito tu risa minuciosamente), eras la causa y el efecto.

Qué se yo, te quise así.

4.12.2007

lectora


No ser tan intrincada para


contar las cuestiones del hombre.

Machacar a jirones

las fauces de las letras

Verter,

entrar en ellas

con el gusto de una

curva

abriéndose,

tan inquieta,

tan puente a cualquier

lugar

desde donde los ojos

miran a través

de otros lados,

muerden desde las sombras,

destruyendo tintas

que secan

los tiempos.

4.06.2007



A cuánto tiempo

la distancia de tu olvido
y esas maginitudes
confusas inexactas
del lenguaje

A cuánta luz
tu sombra
acotando esos límites
profusos
de visiones de
línea tras líneas


No oigo sino esta voz
(vos)
que muere al aire
del hueco
adentro

4.01.2007

implicancias

brilla tu pelo astuto
y las manos me saludan
a lo lejos
como un punto
blanco
viniendo desde el vacío
en la noche de la avenida
oscura


así estas
repleta


huelga decir que
nos une
el color de los ojos
a la luz
el ruido de la mirada
intensa
absenta
de los murmullos
de un mundo secreto


así estas
ausente


como un telon
que cae
cae
cae
así hasta llenar
los pasillos lúcidos

soltar los ojos
tampoco
cerrados
dejar las manos
mecerse en las líneas
abiertas

confluir en
las levedades circunscriptas
a las palabras
donde el encuentro
es entretejido de
sentidos


así estas,
absuelta de
todo anclaje