9.08.2008
India
A quince mil kilómetros un niño traga agua. Es un agua marrón, que habrá pasado por varias manos, varios pies y caras. Alguien habrá tragado también de esa agua. Agua que no has de beber. El niño no atina a cerrar la boca y todo el líquido entra por los orificios de su cara. Siente que no le queda nada, y aunque yo no sé pronunciar su lengua, siento internamente que ese niño, ese único niño sumido en la inmensidad secreta que ahora despliega la noche, grita. Nadie lo oye. Al hundirse, el niño piensa con inmediatez en sostenerse hasta que alguien lo escuche, alguien entienda su lengua próxima a partir. Cada vez que un hombre muere, muere con él una lengua. Una forma de decir, de expresarse y acabar con una pronunciación que él y sólo él podrá contener. No nos damos cuenta, pero en la muerte de un hombre también está la muerte de un lenguaje, de su particular forma de torcer los labios, de amarrar el aire que atenta con salir, la lengua sostenida. Todo eso se esfuma al igual que ahora, en este momento, y por última vez, el niño propaga su auxilio. El agua entra con rapidez, como el río en el que se ahoga, con la rapidez de la forma en que él hablaba con sus amigos, tan raudo que nadie lo entendía. Así es su muerte, carece de lentitud, hace honor a su lenguaje, se comprime en ese líquido que ahora entra a su boca.
8.27.2008
Todos mis hambres. El mundo da de comer exactamente a todos mis hambres. Exactamente así, en un breve momento, ahora. Me deja solo el lugar para decir lo feliz que se está pronunciando el poco de estas palabras que escribo. Pero no escribo. Es descascarado decirte que escribo porque esto es solo una transformacion de mundos en caracteres. Pero ahora eso no insiste. Sólo quiero pronunciar estas naranjas minusciosas que me salen. Estas palabras. Las que no se dicen tanto.
8.03.2008
Pregunta y vicisitud
(No) Lleno las hojas. Las hojas (no) me llenan. Los años estos son nuevos, o simplemente distintos. Las palabras ¿crecen las palabras?
7.02.2008
Hombre I
Pienso en un hombre. Un hombre parado junto a otro. Varios caminos juntos por sólo un segundo y entonces. Más allá de mañana, pienso, que quedará de esta huella cociendose en un colectivo andante. Qué quedará de un solo hombre. Aplastado,quizás, por la memoria. Sin huella. La huella borrada, la cara adentro de qué lugar que no vuelve. Enlazada a un recuerdo, volviendo en un gusto amargo, un perfume del hombre de todos los días. En qué hora del día volverá a vivir en mí ese hombre.
Va por la calle y esa calle comenzará mañana a envejecer -no hoy,no- con arrugas grietas, con insomnios gritos, soltando de su mapa las mismas manos que ahora dejas caer. La ciudad entera, sin zoom, sin nada, no prestará atención a una huella: la huella del hombre.
Veo su zapato desintegrándose a cada paso, enlodándose, mojándose. Un zapato solo al lado de la cama donde el hombre sos vos. Un camino, un zapato, un tiempo. Enumero y olvido al mismo tiempo.
¿Cómo?¿Cómo sucedió? ¿De qué forma voy a reclamarte yo al tiempo? ¿Con qué palabras voy a decir un nombre que olvido? Pienso en vos. En tu huella. Pienso en un hombre que quiero estirar por todas las épocas. Para que llegue hacia aquí, hacia este hombre que ahora, ya ves, se para junto a mí y pide mi silencio.
Va por la calle y esa calle comenzará mañana a envejecer -no hoy,no- con arrugas grietas, con insomnios gritos, soltando de su mapa las mismas manos que ahora dejas caer. La ciudad entera, sin zoom, sin nada, no prestará atención a una huella: la huella del hombre.
Veo su zapato desintegrándose a cada paso, enlodándose, mojándose. Un zapato solo al lado de la cama donde el hombre sos vos. Un camino, un zapato, un tiempo. Enumero y olvido al mismo tiempo.
¿Cómo?¿Cómo sucedió? ¿De qué forma voy a reclamarte yo al tiempo? ¿Con qué palabras voy a decir un nombre que olvido? Pienso en vos. En tu huella. Pienso en un hombre que quiero estirar por todas las épocas. Para que llegue hacia aquí, hacia este hombre que ahora, ya ves, se para junto a mí y pide mi silencio.
6.25.2008
6.22.2008
6.17.2008
Gratitud (también)
Al colectivo 132,"Oliverio Girondo, agradecido"
a la velocidad y la pausa. Al no-tiempo. Al sol combinado con el frío en esquina de famosa ciudad. A los gritos. A la buena suerte. Al destino. A como se llame eso. A lo que es, sí, pero también a lo que no es. Al encuentro. A las ganas. A los sueños. A lo cursi de mi que resiste. A las palomas cuando vuelan y no están cerca. A la velha infancia. Pero al tiempo, a él también.A las oportunidades. A las mañanas en que camino por Callao. A las técnicas orientales para el movimiento. Al movimiento. A la excelencia en la dedicación de algunas personas. A esas personas. A la mediocridad exquisita que se lleva con gracia. A la gracia. A los idiomas. Al conflicto. Al cambio. A los colores. A mi mentemente. A las fotografías por congregar el instante. A los silencios. Aunque ahora más a las palabras. Pocas. Pero palabras.
6.02.2008
En algún lado
El hombre anda por las calles. Ellas son grandes tubos que lo encaminan hacia quien sabe dónde. Pero más acá de eso, el hombre enebra sus palabras, primero las letras, una tras otra. La palabra y el silencio. Aunque no dice nada y vos podrías verlo caminar. El hombre ya es un enorme tejido que se estira y desborda. Su boca, la aprieta, la hace añicos. Pero todo sigue igual al final de la calle. Los subtes suenan a muros, el sol huele a pepino y las gente son como hormiguitas que han conseguido su alimento diario y vuelven a sus caminos de retorno. El hombre imanta sobre sí el sonido. Este rebota, se conjuga en las paredes y llega a creer que de pronto todo sonido es movimiento tenue, específico pero casi imperceptible. Se siente bien por este pequeño descubrimiento y ahora es todo melodía. Sus manos son liberadas y yacen en compañía de otras manos descompuestas, hormigas, asfixiadas de olores y superficies sucias habitadas antes por manos pasadas. El hombre entiende así, en su asco débil y no suficiente, que ha pasado de un túnel a otro túnel, pero que no ha dicho palabra. O que por hoy las ha dicho todas, en algún lado aunque no sepa bien dónde.
4.30.2008
Hilos secretos
Espalda con espalda hacia el aire. Nuestros cuerpos se transladan al unísono. Provocan el mismo viento y caen sobre el mismo suelo. Las cinturas se quiebran por un mismo lado. El susurro. Vete que te vas de mí. Los cuerpos son como un río. De los turbios, de los que llevan consigo otras vidas adentro. También somos como el río de Heráclito, que cambia y que queda. Nuestros cuerpos son todos esos ríos y más. Somos agua, nos cuesta quedarnos y suponer que la evaporación se va a concretar algún día. Nos aferramos a nosotros. Más. Nos dejamos poco. Menos.No soltamos nuestra espalda. Desde ellas fluye la sombra guardada para cobijarse en otra espalda, en otro río, hacia otro aire, en otro ahogo mutante dispuesto a no guardar lo que queda del silencio.
4.22.2008
Tratos
Después del ruido y las cosas solamente es un túnel. Un movimiento de poca luz y cabezas moviendose en marcha. No miramos afuera. Afuera no hay nada. A veces, a lo sumo, una puerta pequeña, misteriosa de un color frío que se abre. Ocurre que al mirar, entonces la luz proveniente del vagón ilumina nuestra propia cara. El afuera no sale de aquello que somos nosotros. Siempre fuimos todo, sólo que no lo vimos. Un circuito sin separaciones posibles.
Salimos del túnel y la luz nos borra. Tanta luz nos borra del espejo temporario. ¿Qué se ve? Cientos de ladrillos apilados, obreros trabajando en las vías, aerosol estampado en los huecos blancos.
Hace tanto que está todo esto y pienso que hace tanto que está todo igual. El camino es quizás y por alguna suerte el mismo.
Nadie dice nada. Los más duermen, cansados de un semi día pequeño pero largo y que se arrastra. Nadie dice nada. En general, el silencio se adecúa a estos ruidos de las vías, a los pensamientos, quién sabe.
Alguna gente viaja siempre y entonces pensamos si ya conocen de memoria este corredor veloz, estos olores vivos, la voz del vagón o si acaso alguna vez han abierto sus ojos.
Salimos del túnel y la luz nos borra. Tanta luz nos borra del espejo temporario. ¿Qué se ve? Cientos de ladrillos apilados, obreros trabajando en las vías, aerosol estampado en los huecos blancos.
Hace tanto que está todo esto y pienso que hace tanto que está todo igual. El camino es quizás y por alguna suerte el mismo.
Nadie dice nada. Los más duermen, cansados de un semi día pequeño pero largo y que se arrastra. Nadie dice nada. En general, el silencio se adecúa a estos ruidos de las vías, a los pensamientos, quién sabe.
Alguna gente viaja siempre y entonces pensamos si ya conocen de memoria este corredor veloz, estos olores vivos, la voz del vagón o si acaso alguna vez han abierto sus ojos.
3.31.2008
Mediaciones
Entonces cuando llegan
todas las noches
una se arma de sus palabras,
y muestra
y pone a beber
la otra mejilla,
la que no se ilumina ya
la cara de la sombra
3.25.2008
Preguntas
Si tu voz
dejara pasar
las avenidas inquietas
los balcones acomodados
las miradas ruidos
las estrellas abajo
Si dejara pasar
la lluvia adorna
las mesas chillonas
las huidas breves
entonces
¿desde qué
silencio hablarías?
dejara pasar
las avenidas inquietas
los balcones acomodados
las miradas ruidos
las estrellas abajo
Si dejara pasar
la lluvia adorna
las mesas chillonas
las huidas breves
entonces
¿desde qué
silencio hablarías?
3.09.2008
Nuevas estaciones
///
Empujar
empujar ese silencio hostil
que me ataca
las
pocas
breves
horribles
palabras sueltas
que nadan en este
mar de mi sed
Y si él se defiende
si él te envuelve
darle de tomar
tu agua
En ella
nadarán
los únicos vacíos
/////
Cuál es entonces la boca
de la que callas
Desde qué época
del silencio
que ahora te cree
sales espantada
reclamando
apenas un renglón
apenas una pequeña guerra
que desnude tus palabras
//////
Los silencios entretejen
pequeños huecos no llenables
con nada,
ni nadie
No dar de beber
a las sombras,
las siempre sedientas
las nunca nombrables
Empujar
empujar ese silencio hostil
que me ataca
las
pocas
breves
horribles
palabras sueltas
que nadan en este
mar de mi sed
Y si él se defiende
si él te envuelve
darle de tomar
tu agua
En ella
nadarán
los únicos vacíos
/////
Cuál es entonces la boca
de la que callas
Desde qué época
del silencio
que ahora te cree
sales espantada
reclamando
apenas un renglón
apenas una pequeña guerra
que desnude tus palabras
//////
Los silencios entretejen
pequeños huecos no llenables
con nada,
ni nadie
No dar de beber
a las sombras,
las siempre sedientas
las nunca nombrables
3.03.2008
Los escritos alegres. Parte I
Nosotras las que nos reimos jugamos de verde en verde con nuestras alegrías. Cuando a veces todo es azul nos escabullimos con más ganas de las que nos faltarían y si en ocasiones lloramos, cuando lo hacemos, monsieur, es solo por una cuestión de falta de superaciones, de locuras indignas propias de unas señoritas como nosotras. Menuda seguridad al salticar por las calles cuando tomadas de nuestros brazos eleganteamos ciertas vereditas. Miramos a los señoritos con un aire entendedor que es totalmente engañoso. Usted vea: los engañamos. Tejemos esas redes minúsculas, difíciles que en vano después nos atan a una mano cuando nos vamos, pero ya es tarde.
Cúlpenos. Sepa usted entender: las que se rien así, es decir, nosotras, no tenemos demasiadas hostilidades para con el mundo. Somos buenas, o sólo malas con nosotras mismas. No hacemos un mal a los otros, pero es menester comentarle que a veces nuestras uñas largas se pliegan a las pieles ajenas y perdon perdon, monsieur, usted tan bueno...
Ay, ya no sé como decirle que somos tan pequeñas pero complejas, que no nos entenderían con las palabras, que canticamos los versos y las estrofas más dulces para que usted no nos escuche, porque al fin y al cabo, después de las luces solo querríamos quedarnos solas, tomando el té de las 4 de la tarde, riéndonos de usted, mi querido hermoso monsieur.
Cúlpenos. Sepa usted entender: las que se rien así, es decir, nosotras, no tenemos demasiadas hostilidades para con el mundo. Somos buenas, o sólo malas con nosotras mismas. No hacemos un mal a los otros, pero es menester comentarle que a veces nuestras uñas largas se pliegan a las pieles ajenas y perdon perdon, monsieur, usted tan bueno...
Ay, ya no sé como decirle que somos tan pequeñas pero complejas, que no nos entenderían con las palabras, que canticamos los versos y las estrofas más dulces para que usted no nos escuche, porque al fin y al cabo, después de las luces solo querríamos quedarnos solas, tomando el té de las 4 de la tarde, riéndonos de usted, mi querido hermoso monsieur.
2.22.2008
no te entiendo
no es verdad
que
detrás de la niña
corran sus árboles de primavera o
sus soles próximos de ciudad helada
Has visto a las palabras
seguirla
una tras otra
Pero
ella corre tras los tonos grises de los días de lluvia o
las plantitas que crecen después del agua
en sus recovecos hondos
Las búsquedas
son pequeñas
exquisitas
Ella se viste de silencio
pero su verdadera desnudez
reside en las palabras,
aquellas que el viento resfriega
por su piel absorbente hasta el vacío
que
detrás de la niña
corran sus árboles de primavera o
sus soles próximos de ciudad helada
Has visto a las palabras
seguirla
una tras otra
Pero
ella corre tras los tonos grises de los días de lluvia o
las plantitas que crecen después del agua
en sus recovecos hondos
Las búsquedas
son pequeñas
exquisitas
Ella se viste de silencio
pero su verdadera desnudez
reside en las palabras,
aquellas que el viento resfriega
por su piel absorbente hasta el vacío
2.16.2008
A un francés
Buenos Aires, Agosto 2007
Me alegra saber que te ries, verte reir porque no queda otra. Y esas salidas de emergencia son mis preferidas. Aunque no lo entiendas pero sí, lo entiendes. Porque ves que mis manos van y vienen en el aire y que resto el mirarme por mirarte. Por entenderte y sobre todo en los momentos del silencio, donde escuchamos el ruido, el aire, los ojos.
Cuando te veo, miro a un pequeño. No sé por qué me pasa esto: te figuro como si tuvieras 7 o 10 años. Je suis drôle, si eso existe, y existe.
Caminamos y el viento. Algo se ha ido de aquí, y los que quedan son dos, cruzando una avenida sacando una foto de flash instantáneo casi noche y riendo, como el casi siempre que es ahora.
2.13.2008
el amor según S.K.
And I want to play hide-and-seek and give you my clothes and tell you I like your shoes and sit on the steps while you take a bath and massage your neck and kiss your feet and hold your hand an go for a meal and not mind when you eat my food and meet you at Rudy's and talk about the day and type up your letters and carry your boxes and laugh at your paranoia and give you tapes you don't listen to and watch great films and watch terrible films and complain about the radio and take pictures of you when you're sleeping and get up to fetch you coffee at midnight and have you steal my cigarettes and never be able to find a match and tell you about the tv programme I saw the night before and take you to the eye hospital and not laugh at your jokes and want you in the morning but let you sleep for a while and kiss your back and stroke your skin and tell you how much I love your hair our eyes your lips your neck your breasts your arse yourand sit on the steps smoking till your neighbour comes home and sit on the steps smoking till you come home and worry when you're late and be amazed when you're early and give you sunflowers and go to your party and dance till I'm black and be sorry when I'm wrong and happy when you forgive me and look at your photos and wish I'd known you forever and hear your voice in my ear and feel your skin on my skin and get scared when you're angry and your eye has gone red and the other eye blue and your hair to the left and your face oriental and tell you you're gorgeous and hug you when you're anxious and hold you when you hurt and want you when I smell you and offend you when I touch you and whimper when I'm next to you and whimper when I'm not and dribble on your breast and smother you in the night and get cold when you take the blanket and hot when you don't and melt when you smile and dissolve when you laugh and not understand why you think I'm rejecting you when I'm not rejecting you and wonder how you could think I'd ever reject you and wonder who you are but accept you anyway and tell you about the tree angel enchanted forest boy who flew across the ocean because he loved you and write poems for you and wonder why you don't believe me and have a feeling so deep I can't find words for it and want to buy you a kitten I'd get jealous of because it would get more attention than me and keep you in bed when you have to go and cry like a baby when you finally do and get rid of the roaches and buy you presents you don't want and take them away again and ask you to marry me and you say no again but keep on asking because though you think I don't mean it I do always have from the first time I asked you and wander the city thinking it's empty without you and want what you want and think I'm loosing myself but know I'm safe with you and tell you the worst of me and try to give you the best of me because you don't deserve any less and answer your questions when I'd rather not and tell you the truth when I really don't want to and try to be honest because I know you prefer it and think it's all over but hang on in for just ten more minutes before you throw me out of your life and forget who I am and try to get closer to you because it's beautiful learning to know you and well worth the effort and speak German to you badly and Hebrew to you worse and make love with you at three in the morning and somehow somehow somehow communicate some of the/ overwhelming undying overpowering unconditional all-encompassing heart-enriching mind-expanding on-going never-ending love I have for you.
2.04.2008
carta que no leerás ahora
No hablamos de que sostengas con tus espaldas al tiempo. Ese es un peso que no sólo hará trizas de vos, sino de todos. El tiempo no está en ninguna parte del cuerpo (vos no podes verlo ahora) pero sin embargo y por ello está en todas. No es necesario cargar con algo que ya nos pertenece de por sí.
Vos tenías razón: escribo para derribar los años, esos que te separarán inevitablemente de mí. Estamos tan lejos , sí, pero aun puedo sentir todo lo que decis desde algun lado que ya no existe en este mundo. Aquel que te dejó ir ahora deja vislumbrar tus palabras. De a poco y con las tintas mínimas.
El tiempo y el espacio ya no huyen: nosotros huimos de ellos. Pero nada importa en algunos planos de esta vida, nada importa en verdad en esta hoja. Solo consiste en un juego, una travesía, un objetivo: defender las palabras de siempre de los silencios de ahora.
Vos tenías razón: escribo para derribar los años, esos que te separarán inevitablemente de mí. Estamos tan lejos , sí, pero aun puedo sentir todo lo que decis desde algun lado que ya no existe en este mundo. Aquel que te dejó ir ahora deja vislumbrar tus palabras. De a poco y con las tintas mínimas.
El tiempo y el espacio ya no huyen: nosotros huimos de ellos. Pero nada importa en algunos planos de esta vida, nada importa en verdad en esta hoja. Solo consiste en un juego, una travesía, un objetivo: defender las palabras de siempre de los silencios de ahora.
1.25.2008
Creo en la vida secreta del universo según H.M.G.
Claro. Creo aún que cada cosa en el mundo solo puede existir porque existen las otras, haciéndole oposición y reafirmando su individualidad. Pero, justamente por eso, cada una de ellas tiene como un reflejo latente de todo el universo en sí mismo. Percibirlo o no, es sólo una cuestion de mirar bien...Por eso, no solo creo en la astrología o la numerología pero en cualquier otra técnica de adivinación. La técnica no importa. La verdad (o antes, las infinitas verdades) es siempre la misma.
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