Buenos Aires, Agosto 2007
Me alegra saber que te ries, verte reir porque no queda otra. Y esas salidas de emergencia son mis preferidas. Aunque no lo entiendas pero sí, lo entiendes. Porque ves que mis manos van y vienen en el aire y que resto el mirarme por mirarte. Por entenderte y sobre todo en los momentos del silencio, donde escuchamos el ruido, el aire, los ojos.
Cuando te veo, miro a un pequeño. No sé por qué me pasa esto: te figuro como si tuvieras 7 o 10 años. Je suis drôle, si eso existe, y existe.
Caminamos y el viento. Algo se ha ido de aquí, y los que quedan son dos, cruzando una avenida sacando una foto de flash instantáneo casi noche y riendo, como el casi siempre que es ahora.

