Lo que se escribe es lo que llega. Pasa el tiempo, pasa el espacio y las letras flotan en algun lado (¿dónde ir?) Una camina por la avenida y siéntelas ahí al oído, al alcance de la mano tan cerca, semáforo, se fueron.
Una debe pararse con el viento o sin el viento y ver como ellas se van rimbombantes en busca de alguien que sí tenga un cuaderno, una lapicera, un clic rápido que las integre y las haga tan visibles como sus pares tantas.

