10.29.2007
carta al hijo de nathalie
Y encontrarnos de nuevo, casi pareciendose a la cinta que volvió en la biblioteca de Ciudad, en aquella plaza donde nos disgustaban las palomas. Y yo tan ciega que no te reconozco -o sí, misteriosamente sí, tus pasos, plaf plaf avanzando con las palomas- Llegando vos, tan alto, hola bonjour, decir qué quieres que hagamos. Yo no sé, je ne sais pas. Pensar que ya caminamos parte de la ciudad y que el frío es inmenso, intenso. Que el tiempo sigue colocándose en el reloj - mierda, tu dices, te ries- en el reloj de Boca J. que compraste en Flórida y seguías burlándote de mi cara de asco hacía eso.
Desesperar a los breves segundos, caminar. Yo te sigo, vos me seguís. Ver a un perro abandonado que cruza la calle y tu dices: ¿Hay muchos? Yo respondo que no, que no pero si quieres llevatelo, pobrecito.
Caminar, toser por Avenida de Mayo. Inglés, español, qué más da, tú me entiendes y ni sé por qué te hablaba de tú. Tomemos algo, dices. Dices también un "pienso que", la muletilla más querida.
Después el reloj en el café, encerrados en un cabina, salir al frío, mi cara roja, mi nariz roja. Un té de manzanilla - no, manzana no- un capuccino como siempre. Dos capuccinos en total, del italiano no. No sabemos qué tiene, es caro.
Contarnos y reirnos. Francés, español. Te olvidaste el diccionario pero no importa. I can talk in English but you won´t understand. Hablas muy bien inglés, dices y mi humildad no se hace presente. Trés bien. Muy muy bien.
La comida, el himno - ¿lo sabes? No, solo puedo tararearlo- Sao Pablo y el peligro, la carne, Maradona. Te ries -otra ves volviendo al tú- como un niño, incluso puedo ver tu foto cuando niño. Y dèjá, dèjá se viene tu perfume, el cigarrillo barato, el pantalón de jean, Desiderata, tu buzo, tu otro buzo gris, un pañuelo made in India, esos detashes. ¿Qué más? ¿Qué más?
Cuando te ries pareces un niño. Lo repito. Juro que puedo ver a ese niño en ca-ta-ra-tas del Iguazú. Quizás nos hayamos visto anteriormente, esas vueltas de la vida. Qué se yo, en algun viaje, en algun futuro.
Yo adoro el sol y vos venis directo de Marseille con 40º y aquí cada cez menos. Hoy no viniste con el cuaderno: eso es grrave. No te olvides. Aunque creo que esta vez escribo yo: Buenos Aires, Av. de Mayo, 18:30. Bonne journée.

