jotaytodolodemastambien5

6.11.2011

Fotos robadas

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 Él se apoderó de mi imagen. En la antigüedad, muchas personas creían que la fotografía era una forma de robar el alma del retratado. Quizás por eso no conservamos registros del todo populares. Pero eso es sólo una teoría que se me ocurre ahora, después de haber sido fotografiada muchas veces, de muchos colores, con cuantos flashes y copias impresas.

Yo tengo un alma. Pero él se apoderó mi imagen desde el primer momento. No sólo desde una o muchas cámaras preciosas que cargaba a todos lados. Lo hizo desde un lugar muy profundo, que ahora veo a la distancia.

Cuando me sacaba una foto, yo no hacía más que crearme una sensación de espontaneidad que en verdad no existía. Algo de mi cara le interesaba y usaba diversos lentes y cosas que no entenderé. Después, mostraba esas imágenes a todos. Era un amante de las fotos. También yo lo soy e hice lo mío con su imagen. 

Sin embargo, siempre tengo esa manía humilde de no sacar demasiadas fotos. Uno se arrepiente. De cada diez fotos mías, hay una de él. Y cómo lo lamenta una después que vuelve a la tierra inicial y está lejos de él y de su ser retratable.

Nunca pude ver sus fotos. Él se apoderó de mi imagen. Y lo creo desde lo más profundo y antiguo de mi ser. Desde entonces, no fui la misma que salió en las fotos de otros. Hay 500 fotos que me tienen encerrada, que no vi, en donde no me rescaté. Donde no me di la mano y me dije: volvé, nena.

Estoy ahí. Esperándome en las fotos robadas.